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Mecachis en la Candidiasis

May 29, 2017

 

Este blog no podía empezar de otra manera. Si de algún tema os tenía que hablar para inaugurarlo, no podía ser otro que el de la candidiasis.

¿Y por qué?  Porque es jodida, porque la he sufrido en mis propias carnes y porque con ella empezó todo, así que vamos allá.

 

¿Qué es la candidiasis?

 

La candidiasis es una infección producida por una levadura llamada Cándida Albicans. Existen muchas especies de cándidas que viven en nuestro cuerpo (en intestino, piel, vagina y mucosa bucal) pero esta, es la más abundante. Normalmente, nuestro sistema inmunitario, junto con otros microorganismos, suele mantener a estas levaduras a raya, pero a veces, ese equilibrio entre levaduras y microbiota se rompe y acaba provocando un sobrecrecimiento de las cándidas y, posteriormente la infección.

 

¿Y por qué se desequilibran?

 

Porque nuestro estilo de vida moderno es desastroso; nos alimentamos mal, abusamos de antibióticos, y la mayoría de nosotros, padecemos estrés crónico.

Os he dicho que la candidiasis es jodida, y es difícil deshacerse de ella fundamentalmente por dos motivos: el primero, porque a veces ni siquiera se diagnostica, por lo que se pueden dar casos de pacientes con una sintomatología muy variada (fatiga, cambios de humor, diarreas, estreñimiento, depresión, mareos, sensación de resaca por las mañanas, deseo de consumir azúcar, dolores articulares, picor anal y vaginal) y que, sin embargo, no presenten analíticas alteradas. La ausencia de diagnóstico y, por lo tanto, de tratamiento, acaba generando una cronificación de la candidiasis, que deteriora mucho la calidad de vida de quien la sufre.

En segundo lugar, nos podemos encontrar con que sí que hay un diagnóstico claro de candidiasis vaginal u oral, pero en estos casos se suelen aplicar tratamientos locales (en la vagina o en la boca) que no están yendo al origen del problema, que siempre, siempre y siempre, será el intestino; y de ahí la complejidad de esta enfermedad.

Cuando el número de cándidas aumenta en el intestino puede generar una situación conocida como hiperpermeabilidad intestinal que permite que se cuelen en el torrente sanguíneo sustancias (toxinas, proteínas mal digeridas, etc), que no deberían atravesar esta barrera y que a la larga acaban produciendo un efecto devastador en nuestros sistemas inmune y nervioso.

 

¿Entonces, quiere esto decir que si reparo mi intestino puedo solucionar el problema?

 

¡Y la respuesta es sí, aunque es un camino largo y difícil!

Para erradicar una candidiasis, el tratamiento principal va enfocado en combinar una dieta específica y un tratamiento antifúngico, pero no nos olvidemos de que estamos hablando de una enfermedad multifactorial, relacionada con el sistema inmunitario, el sistema hormonal, el estrés y la dieta, por lo que habrá que abordarla desde un punto de vista integrativo.

En este artículo os doy algunas recomendaciones con respecto a la dietoterapia, que consistirá en eliminar todos los alimentos que más perjudican, porque dañan al intestino y/o porque son el alimento preferido de las cándidas.

 

¿Qué alimentos debo eliminar?

 

Principalmente, todos lo que contengan azúcares, ya sea en forma de glucosa, sacarosa, maltosa, lactosa, etc:

 

  • Cereales refinados (arroz y pasta blancos), miel, lácteos, refrescos, bollería, helados y todo tipo de productos procesados como salsas de tomate, embutidos, caldos y cremas de tetra brick, salchichas tipo Frankfurt, snacks, etc.

  • Fruta.

  • Alcohol.

  • Levaduras como pan y pizzas.

  • Patatas, champiñones y setas, calabaza, castañas y boniatos.

 

Y también:

  • Productos fermentados como el vinagre, tempeh, salsa de soja, miso, té, cerveza sin alcohol, chukrut.

  • Cereales con gluten (trigo, avena, centeno, cebada, kamut, espelta).

  • Leche de soja y yoghurt de soja.

  • Maíz.

  • Café.

 

¿Y entonces, qué puedo comer?

  • Carnes, pescados, mariscos y huevos de buena calidad

  • Vegetales.

  • Legumbres.

  • Grasas de buena calidad como frutos secos, semillas y aceites vírgenes de extracción en frío.

  • Cereales sin gluten (arroz integral, quinoa, trigo sarraceno, amaranto y mijo).

  • Algunas frutas como limón, aguacate y coco.

  • Algas

 

Además, también se pueden introducir alimentos como comino, hinojo, tomillo, laurel, salvia y menta (en forma de infusiones), ajo, semillas de pomelo y té lapacho (pau d’Arco), puesto que tienen propiedades antifúngicas, antimicrobianas y antisépticas.

 

En definitiva, la mejor manera de tratar y prevenir una candidiasis es eligiendo una alimentación basada en vegetales, con alimentos de buena calidad y sin productos procesados, además de gestionar correctamente el estrés y las emociones.

I love it!
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Jenny Miralles

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